La radiestesia es una práctica que se basa en la capacidad de percibir radiaciones electromagnéticas y otros estímulos a través de instrumentos como el péndulo y las varillas. Con raíces que datan de más de 4.000 años, esta técnica se utilizaba principalmente para la búsqueda de aguas subterráneas y minerales. Los radiestesistas pueden detectar el espectro de radiación emitido por objetos o seres vivos, amplificando su percepción mediante herramientas especializadas.
La tele-radiestesia es una variante que permite realizar mediciones a distancia, sin necesidad de estar físicamente presente en el lugar. Utilizando mapas, fotografías o coordenadas geográficas, el radiestesista conecta energéticamente con el espacio en cuestión, ampliando así el alcance y la rapidez de la práctica para localizar información específica.
En la detección de geopatías, se recorre un área con un péndulo u otro instrumento (la elección depende del radiestesista y del tipo de medición). Esta actividad puede realizarse in situ o mediante tele-radiestesia. Al observar cambios en el comportamiento de los instrumentos, se puede identificar la presencia de corrientes subterráneas, fallas geológicas o cualquier elemento que pueda afectar la salud del entorno. La interpretación de estos movimientos requiere experiencia y sensibilidad, lo que permite sugerir medidas correctivas para mitigar efectos negativos en los espacios habitados.
En resumen, la radiestesia busca detectar energías sutiles a través de herramientas específicas, mientras que la tele-radiestesia amplía esta capacidad a la distancia. Aunque la detección de geopatías es una de sus aplicaciones más conocidas, es esencial recordar que la radiestesia no reemplaza otras disciplinas científicas.
Las harmonizaciones que efectua Biohabitabilidad, se fundamentan en cuatro pilares:
las geo-energías que influyen en el entorno,
el cosmo-telurismo relacionado con líneas energéticas,
las alteraciones artificiales en construcciones,
y las vibraciones sutiles asociadas al ADN de restos humanos.
La radiestesia aplicada por Biohabitabilidad busca crear espacios más saludables y armónicos al considerar todos los elementos energéticos y sus interacciones.
